10 may. 2010

Pelea urbana

Cuando volvía de la facu a mi casa, caminando por la calle Corrientes, había una madre peleándose con su hija medio a los gritos mientras avanzaban en la misma dirección que yo. Alma de chusma, me les puse cerca como para poder escuchar de qué iba la cosa.
Al parecer, la madre estaba enojadísima porque habían ido a comprar ropa y a la chica (de 13 años, aproximadamente) no le gustaba nada y decía a todo que no, inclusive a cosas que habían visto previamente y contaban con el aval de la chica, pero a la hora de comprarlas dio marcha atrás.
Me pareció que la madre gritaba un poco de más, también usaba argumentos medio hirientes, pero estaba en un estado de emoción violenta, no es del todo juzgable. Al fin y al cabo, ¿quién no se comió un par de puteadas de su vieja? Entre las frases que pude captar, destaco:
-"Sos una indecisa de mierda, así te va en la vida, loca!"
-"Hace dos horas que estamos caminando por Corrientes y no te gusta nada, quedate con la ropa vieja que tenés, entonces! Nunca más te llevo a comprar nada! Nunca!"
-"Claro, si hubiéramos caminado por Santa Fe y eran cosas de $200 le decías a todo que sí, que te la compre tu papá esa ropa de mierda! Yo me rompí el culo toda la vida por vos, pendeja de mierda!"
-"Vos no sos feliz porque no querés, porque no te lo permitís, entendiste? Sos una basura!".
Ahora que paso en limpio los improperios, puede que la señora se haya ido un poco de mambo. Pero, también tenía pinta de separada hace poco del padre (quien no se salvó en la avalancha de puteadas), y en ese momento, las mujeres están sacadas y son capaces de pasar de 0 a 100 en 10 segundos por el más mínimo acontecimiento. Hablo desde la experiencia.
La pobre chica, a todo esto, lagrimeaba y primero respondía con tímidos "No grites, no grites" para después pasar a lo que habrá creído más efectivo para aplacar a su madre: "Te entiendo, te entiendo". Cabe destacar que era un ejemplar muy bonito del género femenino, a quien -por cuestiones éticas, claro está- sólo miré con ojos paternalistas, pero pude darme cuenta de que era pichón de crack (por no decir que tenía más futuro que Messi).
Cuando llegamos a Pueyrredón, ellas doblaron para el lado contrario al mío. Espero que en este momento estén haciendo las paces, de corazón.

3 comentarios:

Ariel David Zajdband dijo...

Gracias por otro capítulo de "Aguafuertes venosas".

un abrazo,

Catalina Fairstein dijo...

Los hombres separados también pasan de 0 a 100 en medio segundo.

Hugo dijo...

"Vos no sos feliz porque no querés, porque no te lo permitís, entendiste? Sos una basura!"

¿Qué madre, por más enojada que esté, puede decirle eso a una hija? Hay gente que debería replantearse muchas cosas...