23 ago. 2012

Garrapiñada

Por algunos trámites, hoy tuve que estar media hora parado enfrente de un puesto de garrapiñada. Desde que comencé a mirarlo, nunca dejó de cocinar nuevas garrapiñadas y empaquetarlas; habrá dejado listos 10 paquetitos. Ya tenía una base considerable -30 bolsitas, mínimo-, y seguía haciendo y haciendo.
En la media hora que permanecí en el lugar, vendió sólo un paquete de maníes con cáscara -ninguno de garrapiñadas- a $2. Quedé con dos dudas: cómo hace para vivir con tan pocas ventas, y para qué hacía tantas garrapiñadas. ¿Qué haría con el sobrante? ¿A alguien le interesa comer garrapiñada fría pudiendo elegir una recién hecha?

El autor sabe que abusó de la palabra garrapiñada en la entrada precedente, pero no encontró ningún sinónimo como para reemplazarla.

1 comentario:

Mariano dijo...

Es probable que de acá a seis o siete meses, cuando de pedo justo dé con este heroico vendedor y le compre un paquete de garrapiñada, pueda quizás responderle esta pregunta.

Y le digo todo esto porque seguramente esta premonitoria y futura compra tenga como actor principal a uno de los paquetitos que usted vio que armaban hoy.