28 may. 2007

Melancolia (Despedida de Gak)

A la comunidad del Carlos

Pellegrini

A la comunidad universitaria

A la sociedad argentina

Por decisión del rector y ad referendum del Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires he finalizado, tras 14 años, mi labor como rector de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini.

No me voy por mi voluntad; en respuesta a la convocatoria de proyectos para dicha función, presenté el que puede leerse en la página web de la UBA, en el convencimiento de que aún tengo, junto con el equipo que me acompañó en la gestión, elementos para profundizar y mejorar la tarea realizada.

En mi trayectoria personal, he vivido y vivo con el objetivo de ser útil a mi país. Lo hice en momentos difíciles, corriendo riesgos, y lo hago hoy, en democracia. No me resigno a la pasividad. Quise mostrar a los jóvenes que cuando uno cree en lo que está haciendo, vale la pena la lucha hasta el final.

Persevero en la educación pública, porque lo que hemos construido a lo largo de estos años ha sido con la mirada puesta en lo que constituye el mandato institucional de los colegios preuniversitarios: la de ser escuelas experimentales capaces de aportar al sistema educativo los resultados de sus experiencias. Es imposible reseñar en pocas líneas los tantos y tan diversos proyectos, acciones e iniciativas que se llevan a cabo día a día, como parte de una labor pedagógica integral que da sentido a la concepción de excelencia que sostenemos.

Comprensión, contención, afecto, solidaridad y libertad, unidos a los requerimientos disciplinares, son los ejes sobre los que armamos esta particular forma de articular nuestras relaciones en la escuela, los que instalaron los valores esenciales que distinguen a jóvenes con pensamiento crítico y reflexivo, capaces de construirse como ciudadanos en la concepción más amplia de esta palabra.

Esto ha sido posible por el trabajo compartido y sostenido por los docentes, construido con debate y respeto a las iniciativas, con espacios para el intercambio y también para el disenso.

Con estos criterios realizamos profundas reformas que constituyen lo que es hoy nuestro proyecto pedagógico, reconocido por la academia y valorado por la opinión pública. Seguramente hemos cometido errores; el tiempo medirá los logros, decantará los desencuentros y les dará el real valor que tienen.

Por el profundo amor que siento por el Pelle, hago votos para que el proyecto siga, se profundice, corrija sus errores y falencias, y contribuya al cambio de los paradigmas, hoy obsoletos, que sustentan el sistema de educación secundaria en crisis en nuestro país. Estoy seguro de que las semillas que sembramos darán frutos para que así sea.

La despedida de los estudiantes, de muchos docentes y no docentes, fue un cierre inimaginable por lo masivo, cálido y generoso. La visión de los chicos que colmaron desde el salón de actos hasta la escalera principal y los innumerables abrazos, junto con las lágrimas –las de ellos y las mías– me produce una emoción que será imposible olvidar.

Agradezco el acompañamiento en todos estos años y en mi decisión de continuar al equipo de trabajo; a los padres que masivamente se movilizaron; a docentes y alumnos; a miembros de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, y de organizaciones de derechos humanos; a personalidades políticas y académicas, a los amigos de la militancia y de la vida; a mi familia por su solidaridad activa con este proyecto, que ya no es de nadie en particular sino de todos.

Me voy del Pelle con un sueño: el de aportar a la construcción de una escuela nueva ubicada en la zona más postergada de la ciudad, una escuela de puertas abiertas de lunes a lunes que se constituya en centro de su comunidad, en la que se ingrese por sorteo y no por un examen que excluye a los que menos posibilidades tienen, una escuela que trabaje a partir de las diferencias para una sociedad igualitaria en la que sea posible un presente y un futuro para todos los argentinos.

Buenos Aires, 28 de mayo de 2007

* Abraham Gak cesó la semana pasada en su cargo de rector del Carlos Pellegrini, donde hoy asume Juan Carlos Viegas con el rechazo de parte de los alumnos, padres y docentes.

4 comentarios:

Danci! dijo...

Snif, :(

Marco dijo...

Larga vida a Gak!

Marco dijo...

Vale aclarar que yo estoy a favor de un consejo directivo, pero no puedo dejar de reconocerle a este señor todos los avances que le hizo dar a nuestro Pelle durante su gestión, más allá de posible s errores durante el último año (a los que yo les encuentro algún tipo de justificación)...

Saludos.

kei dijo...

A ver... Gak tuvo una (o 2) gestiones que no se puede decir que fueron totalmente "buenas" o "malas"...
En algunos temas se avanzó, y en otros se retrocedió. En este caso, quiero puntualizar en los que se retrocedió (los cuales no fueron unicamente en el ultimo año). Algunos de ellos quisiera puntualizar: la reforma del plan de estudios del 98/99 (que es el plan de estudios de ahora), que responde a la Ley Federal implantada en esos años (que me parece que debe cambiar, pero no digo que sea "más comercial" o esas boludeces, sino que debe ser cambiado ya que considero tiene imperfecciones); la no creación del Consejo Directivo durante sus 14 años en el pelle; también quiero aclarar que fue un hombre que nunca "se jugó", es decir, que siempre tuvo una posición de estar a "favor de todos" y no ponerse en contra de nadie... (o sea demagogo)

En conclusión fue una gestión con cosas buenas y malas, pero hubiese preferido que se quede en lugar de que ahora aparezca este tipo Viegas, y sus secuaces...
Espero que mi posición halla sido clara...

Saludos!

P.D.: No puedo comprender que Clarín (o cualquier medio) mienta tanto...
http://www.clarin.com/diario/2007/06/01/um/m-01430122.htm