25 jun. 2010

Si la inflamación no se va, el dolor, ¿vuelve?

Sé que la propaganda es una pelotudez, pero me causa bastante gracia cuando la veo. Tiene dos momentos cumbre: el recién recibido y el abogado.



Además, también me parecía interesante ponerla ya que es un ejemplo muy pero muy claro de lo que hacen las empresas cuando en sus comerciales utilizan la falacia de autoridad. La falacia de autoridad es aquella en la que se pretende apoyar un argumento porque lo dice un "especialista", del que -sobre todo en estos casos- no sabemos ni su formación, ni a qué se dedica, de qué vive, cuál es su especialidad o si cree que tiene jugar Maxi Rodríguez o Verón. En resúmen, no sabemos si realmente es un "especialista", pero la propaganda quiere que lo demos por hecho.

2 comentarios:

Kei dijo...

¿Como los constitucionalistas de Clarín?

Anónimo dijo...

excelente improvisador ese angeli