1 nov. 2012

Envidia

Creo que todos los que tuvimos mascotas, en algún momento repleto de finales, papeles, resúmenes y libros que no llegamos a terminar por todos lados, esas semanas -o findes, en mi caso, porque nunca me banqué una semana entera en ese estado- condenadas al estudio, miramos a nuestro animal doméstico -llámese perro o gato- durmiendo, tan tranquilo, impertérrito, y envidiamos tremendamente su suerte.

1 comentario:

Hugo dijo...

A mi perro lo envidio... hasta que me doy cuenta de que el pobre vive encerrado todo el día y se muere por salir a la calle y vivir como Dios manda.

Todo tiene su lado bueno y su lado malo, es cuestión de ver el vaso medio lleno nomas.